BABEL


La nueva red social verdadera libre y justa ya está funcionando.


Pueden ingresar con el mismo usuario que tienen en SuperOcho en:


https://babel.superocho.org/

watermark logo

Brutal exposición: QUEDATE EN CASA por Fernando Sánchez Dragó

927 Reproducciones
Maria
Maria
15 Dec 2020

⁣El Séneca está que trina...

Hace 2300 años, me dice, mucho antes de que llegase el Islam, los árabes
descubrieron que obligar a las personas a ocultar la nariz y boca
quebraba su voluntad e individualidad, y las despersonalizaba. Las
volvía sumisas. Por eso impusieron a toda mujer el uso obligatorio de
una tela sobre la cara. Luego el Islam la convirtió en el símbolo de
sumisión femenina a Alá, a los dueños y guardianes del harén, y al Rey.

La psicología moderna, añade, lo explica: sin rostro no existimos como
seres independientes. El niño se mira al espejo entre los dos y tres
años, se descubre a sí mismo y toma conciencia de su identidad. A pocos
animales les llama la atención un espejo. Sólo a los delfines y a los
chimpancés. El resto se individualiza por otros medios. El olfato, por
ejemplo.

Y el Séneca, llegado a este punto, me suelta a bocajarro la siguiente
letanía...

Quédate en casa, nos dicen, mientras nosotros te dejamos sin trabajo y
llevamos tu empresa a la quiebra... Ésa que tantos años te costó crear.

Quédate en casa mientras nosotros decidimos por ti a qué hora puedes
salir de ella y en qué condiciones.

Quédate en casa mientras nosotros (tus dueños) decidimos cómo te vas a
morir y cuándo.

Quédate en casa, aunque no tengas dinero para comprar comida.

Quédate en casa, aunque a tu madre le queden pocos años de vida y te
necesite.

Quédate en casa y no veas a tus nietos por temor a contagiarlos o a que
te contagien.

Quédate en casa, pero sigue pagando tus impuestos aunque no generes
ingresos.

Quédate en casa mientras nosotros creamos cortinas de humo para que te
distraigas, vivas confundido entre cosas triviales o absurdas y no
repares en lo que estamos haciendo con tus derechos.

Quédate en casa mientras reventamos la economía sin que puedas hacer
nada para evitarlo.

Quédate en casa, porque así podremos ejecutar nuestro planes sin
escuchar protestas.

Quédate en casa, porque así te podremos controlar mejor con nuestros
dispositivos aéreos aunque tú pienses que son naves espaciales de otro
planeta.

Quédate en casa, porque así podremos continuar con nuestra agenda
globalizadora sin interferencias.

Quédate en casa, mientras nosotros preparamos una lista de
entretenimiento virtual para que no te preguntes qué diablos es eso de
la nueva normalidad.

Quédate en casa, porque nosotros estamos trabajando duro para
asegurarnos de que cada día estés más alejado de tus vínculos y tengas
miedo.

Quédate en casa, y ojo con lo que haces porque tus vecinos actúan como
policías en constante acecho.

Quédate en casa, no te expongas a la luz solar ni a los gérmenes y así
terminaremos de destruir tu sistema inmune.

Quédate en casa hablando por teléfono de estupideces mientras nosotros
escuchamos tus llamadas y nos acercamos un poquito más al plan perfecto.

Quédate en casa y así podremos seguir plantando torres radioactivas sin
que te enteres.

Quédate en casa y aléjate de todo lo que te vuelve humano.

Quédate en casa y no pelees por tus derechos como ciudadano ni por tu
familia. Te quieren dócil, no rebelde.

Quédate en casa, sin libertad, sin trabajo, sin vacaciones, sin
capacidad de discernir, sin viajes, sin futuro, sin escuela, pero con
Netflix.

Quédate en casa mientras seguimos gestionando una dictadura gracias a tu
ignorancia y a tú tolerancia.

Quédate en casa hasta que te deshumanicemos por completo.

Quédate en casa, repite este mensaje mil veces y di a los demás que
también lo repitan.

Quédate en casa, porque de tanto decirlo te lo vas a terminar creyendo
no por dos meses o por un año, sino durante el resto de tu vida.

Quédate en casa y entérate de una vez de que no te quieren sano, sino
esclavo.

Hasta aquí la letanía que me ha soltado el Séneca esta mañana.

Yo, perplejo y contrito, me enfundo una zamarra, me pongo los zapatos,
me escondo tras la mascarilla, no vaya a ser que me empapelen, miro el
reloj, compruebo que aún faltan unas horas para el toque de queda y
salgo un ratito a la calle.

No se inquieten. Es sólo un ratito. Enseguida volveré a quedarme en
casa.

Mostrar más

Morfeo17
Morfeo17 2 meses

Siempre afilado Drago dragón ?✨

0 0
Cremita9
Cremita9 3 meses

No acepten eso! Yo pensé q no iban a durar ni un mes y mira a donde os ha llevado el miedo

0 0
Mostrar más

Reproducción Automática