Como sociedad, hemos dejado de lado uno de los pilares que, desde épocas inmemoriales, nos hacía felices. Porque sin la belleza, el alma se vuelve fea. Por eso, en consecuencia, somos una sociedad fea. Y por eso, a lo largo de esos 15.000 años de historia, los que vinieron antes, nos advirtieron de la importancia que tiene la belleza en nuestras miserables vidas. Platón dijo que la belleza da nacimiento a la verdadera virtud, John Keats dijo que la belleza es la verdad y la verdad es la belleza, y Oscar Wilde señaló que una vez que el corazón humano ha experimentado la belleza, experimentamos para siempre una profunda hambre de más. Aristóteles nos explicó en la ética a Nicómaco, que la felicidad se encuentra en la contemplación, la felicidad nos la otorgan nuestros sentidos: la percepción de nuestras emociones, la percepción de nuestros pensamientos, la percepción de nuestra propia existencia.
Antes de aullar con furia porcina sobre detalles técnicos de los vídeos, te invito a que leas el siguiente decálogo: http://fabiancbarrio.com/decalogo.html
La única rebelión posible es la personal. Cuando lo acepta, ese desgraciado individuo, conocido con el nombre de hombre, arrojado muy a pesar suyo en este rincón del Universo, es capaz de sembrar al fin algunas rosas en las espinas de la vida.
Soy Fabián C. Barrio, el viejo lesbiano que ulula sobre una roca en mitad del Mediterráneo. Escritor y viajero chipriota. Overlander majestuoso. Hablo para vivir. Soy el Alcalde.
La 3ª frecuencia vibratoria de nuestro querido planeta ha sufrido variantes muy profundas y comprometidas para la vida en su superficie. Es menester aclarar que en su interior las capacidades vitales se mantienen incólumes desde hace muchos milenios. Salvo alteraciones expansivas producto de las explosiones nucleares subterráneas que el Imperio yanqui junto con los franceses llevó a cabo a mediados del siglo XX, no han ocurrido hechos de importancia energética que generaran grandes cambios estructurales. Insisto en lo antedicho... En la superficie terrestre, otra es la realidad. Luego de varios encuentros en esta realidad física tridimensional, convenimos con Mikael que evitaríamos su traslado construcción mediante de un cuerpo tridimensional físico hacia esta Dimensión vibratoria 3, debido a que la disminución frecuencial profunda en su cuerpo holográfico produce un shock de energía radiante sumamente dañino para su componente atómico. Me lo manifestó muy claramente sin perder su eterna sonrisa...