Publicado el 27 de octubre de 2017 DDLA TV es un proyecto de ARES Producciones.
Bienvenidos a esta nueva emisión de DDLATV, bienvenimos a Mi idea de un sistema Humano. Hoy Sistemas parte II La semana pasada vimos que en un sistema humano la burocracia como fin en sí misma no conduce a una fluidez que un organismo vivo necesita y si bien hablamos la educación y la salud serán alimentadas por la propia vida. Siendo la educación un sistema donde consciencias asistan a otras en su camino de descubrimiento, creación y colaboración. Por otro lado la salud será un sistema que alimente las virtudes de sanidad en contraposición al negocio de apalear sólo las enfermedades. También veremos un sistema que tenemos que transformar un sistema que asista y proteja a todos y no sólo los bolsillos de los que recaudan. Acompañenos una vez y juntos descubramos lo que se esconde detrás de lo aparente.
En este programa:
En este programa trataremos sobre los primeros cuatro puntos de Mi idea. Punto 12, 13, 14, 17. En El poder de la palabra Ángel Hidalgo en nos hablará acerca de la Educación y salud. En su sección de La otra historia Jose de Aetamira nos ampliará la información acerca de los puntos antes mencionados. En Pulso social Also y Antonia saldrán de nueva cuenta a la calle a preguntarle a la gente sobre lo que piensa de la educación. ¿En el hogar se educa y en el colegio también?, ¿Tenemos realmente maestros o sólo empleados del sistema de educación?, ¿Se estudia por la necesidad de aprender o se aprende por obligación? y en cuanto a la salud ¿Da un servicio al prójimo o es un negocio?, ¿Le parece justo que tengamos que pagar por que nos curen?. Desde Argentina el equipo de Desde la radio nos compartiran en esta segunda parte del tema de Sistemas sus reflexiones acerca este nuevo paradigma de Sistema Humano propuesto por Mi idea.
¿Los lagartos humanoides? Existen. ¿El alunizaje? Nunca sucedió. Esta genia asocial y sus disfuncionales compañeros de trabajo investigan conspiraciones mundiales. Comedia animada ambientada en un gobierno secreto.
He vivido entre los arrabales, pareciendo un mono, he vivido en la alcantarilla transportando las heces, he vivido dos años en el Pueblo de las Moscas y aprendido a nutrirme de lo que suelto. Fui una culebra deslizándose por la ruina del hombre, gritando aforismos en pie sobre los muertos, atravesando mares de carne desconocida con mis logaritmos. Y sólo pude pensar que de niño me secuestraron para una alucinante batalla y que mis padres me sedujeron para ejecutar el sacrilegio, entre ancianos y muertos. He enseñado a moverse a las larvas sobre los cuerpos, y a las mujeres a oír cómo cantan los árboles al crepúsculo, y lloran. Y los hombres manchaban mi cara con cieno, al hablar, y decían con los ojos «fuera de la vida», o bien «no hay nada que pueda ser menos todavía que tu alma», o bien «cómo te llamas» y «qué oscuro es tu nombre». He vivido los blancos de la vida, sus equivocaciones, sus olvidos, su torpeza incesante y recuerdo su misterio brutal, y el tentáculo suyo acariciarme el vientre y las nalgas y los pies frenéticos de huida. He vivido su tentación, y he vivido el pecado del que nadie cabe nunca nos absuelva.