Una vivienda asentada sobre un terreno, con su clara inmovilidad, condiciona la vida justamente a ese enraizamiento. Genera la costumbre hacia el entorno, incluso crea una profunda adaptación, que con el transcurso del tiempo se va transformando en una aceptación pasiva ante el hecho inamovible de vivir en dicho espacio y lugar geográfico. La casa rodante permite romper con las raíces, al menos desde el aspecto físico. Mover el lugar cuando el mismo se transforma en hostil, es una enorme posibilidad de encontrar la ansiada paz que de otra forma, viviendo en una casa “normal” se convierte en una imposibilidad insalvable, salvo mudarse del lugar y arriesgarse a repetir la misma situación pero con otros protagonistas. Cambia el paisaje, pero el interior sigue siendo el mismo. Tu cama, tu baño, tu cocina, tu placard conteniendo tu ropa, etc. Pero hay un punto interesante de tocar, siempre anteponiendo gustos y deseos particulares, porque desde ya no puede considerarse lo que sigue una actitud “normal” dentro de los parámetros establecidos por las reglas sociales. Puedo hablar de mi caso particular, sin la intención de crear una generalización molesta. Sé que los rodanteros somos una minoría dentro del contexto social. Tal vez podríamos definirnos como los “nómades” dentro del estilo de vida que propone este modelo social. No somos ciudadanos, porque las ciudades para nosotros son conglomerados humanos “de paso”. Por dos motivos esenciales: porque buscamos la paz de los espacios abiertos y porque generalmente somos conminados por las autoridades de tránsito a desplazarnos de los lugares en donde generalmente intentamos detener nuestro vehículo. Cuanto más grande, más molesto se torna para el sistema de estacionamiento urbano. Entonces, buscamos en la soledad del campo, montaña, lago, o playa ese “lugar en el mundo” que nos cobije por un tiempo generalmente “determinado”. Porque la idea no es quedarse in eternum.
Esa formación exactamente igual en la noche de color rojo el 8-8-21 en la noche.... Acá en Guayaquil Ecuador. Únete a al grupo de DDLA en Telegram: https://t.me/DDLA_Morfeo Colaboración con Super8 PayPal: superochovideos@gmail.com
¡¡ AVISO !! Este video consiste en un ejercicio de imaginación, en el que intentamos transmitir cómo será la nueva Humanidad de la Matrix 15.64, la Humanidad del Dragón, relatando y recordando como fue la vieja matrix, y como es la nueva realidad que nos espera.
Sobre consciencia del Ego y el deseo. El ego es un mono que salta a través de la selva, totalmente fascinado por el reino de los sentidos, cambia de un deseo a otro.
El Ego de un conflicto a otro, de una idea centrada en sí misma a la siguiente.Si lo amenazas, realmente teme por su vida.
Deja partir a ese mono.
Deja partir los sentidos.
Deja partir los deseos.
Deja partir los conflictos.
Deja partir las ideas.
Deja partir la ficción de la vida y la muerte. Permanece simplemente en el centro, observando y después olvídate que estás en él.