Shingeki no Kyojin (進撃の巨人 Lit. "Titán de Ataque"?), también conocida en países de habla hispana como Ataque a los titanes y Ataque de los titanes, n. 11 es una serie de manga japonesa escrita e ilustrada por Hajime Isayama. El manga se publicó en septiembre de 2009 en la revista Bessatsu Shōnen Magazine de la editorial Kōdansha, la cual era difundida de forma mensual, con un total de 139 capítulos hasta abril de 2021, y que terminó su historia después de casi doce años.
La historia se desarrolla en un mundo ficticio que está al borde de la extinción humana a causa de titanes que devoran personas. En ella, una concentración de sobrevivientes se resguarda por tres enormes murallas que protege el acceso a los monstruos. La trama gira en torno a Eren Jaeger quien junto a sus amigos de la infancia, deciden unirse al «Ejército de las murallas» con el objetivo de vengar la muerte de su madre y detener la destrucción de la ciudad por los titanes. (Wiki)
Ésta es una historia sin fecha de inicio o fin, aunque sí se puede decir que transcurrió una gran porción de tiempo entre los primeros acontecimientos y aquellos que marcaron un nuevo rumbo. Un tiempo habitado por seres que entrecruzaron sus vidas, en una mixtura compleja y atrevida. En ella se entrelazan sentimientos humanos y supra humanos, volcados en hechos algunos de ellos inexplicables por la inteligencia humana, tal y como la conocemos y otros destinados a cambiar el paradigma del tiempo futuro. Muchos hablan hoy del “despertar”. Se refieren, seguramente, al despertar de las consciencias. Pero, además de las consciencias, es menester profundizar en nuestro ser para encontrar la verdadera razón de nuestras vidas. No es tarea fácil, porque estamos inmersos en un sistema de vida totalmente opuesto a aquello que somos en realidad. Agredidos por millones de frecuencias de radio, teléfonos celulares, etc., nuestros cuerpos atómicos sufren una parálisis que nos aísla del verdadero propósito de nuestras vidas. Estamos al servicio de mecanismos de poder, que inventaron un sistema de vida materialista y en el que navegamos con absoluta comodidad. Tan cómodos estamos, que no reconocemos que esta corriente nos lleva directamente a la catarata. Es sabido que somos “eternos”, pero en esta realidad tridimensional nos enseñan que somos finitos, que nuestro fin llega con la muerte, y se la muestra como un hecho indiscutible, que debemos aceptar con resignación. MOSTRAR MENOS