A veces, hay enseñanzas en culturas remotas que pueden aportarte algo: Hoy hablamos de Buda, quien inspiró a muchas personas a renunciar a sus vidas y unirse a él. Sin embargo, algunos de esos seguidores interpretaron mal sus enseñanzas, sobre todo porque se centraron en los primeros pasos que Siddhartha siguió en su camino hacia la plenitud. Así, practicaban un ascetismo que Buda descubrió era contraproducente. Buda se dio cuenta de que en la mesura se encontraba el secreto para alcanzar el Nirvana. Hoy exploramos formas sencillas de seguir la senda de la mesura.
La líder del grupo de extrema derecha Hogar Social Madrid, Melisa Domínguez, fue detenida el 22 de mayo por agentes de la Policía Nacional durante una protesta contra el gobierno de Pedro Sánchez frente a la sede del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en la calle Ferraz de Madrid.
Según fuentes policiales, la detención de Domínguez se produjo cuando los uniformados pidieron a los manifestantes retirar dos carteles que decían “900.000 personas sin cobrar ERTE” y “Decenas de miles de muertos”.
Una vez que el guerrero ha conseguido vencer a sus dos primeros enemigos, el miedo y la claridad, ha alcanzado el poder. Pero este poder se convierte de inmediato en el tercer y más temido enemigo, contra el que tendrá también que luchar y vencer si quiere continuar en el camino del conocimiento.
Como ya ha vencido al miedo y posee la claridad, el poder es apenas perceptible, por lo que es frecuente que no sea consciente de que este tercer enemigo se cierne sobre él. En este caso, tiene la batalla perdida de antemano, puesto que el poder lo habrá transformado en un ser cruel y caprichoso.
Dice don Juan que “un hombre vencido por el poder muere sin saber realmente cómo manejarlo. El poder es sólo un carga sobre su destino. Un hombre así no tiene dominio de si mismo, ni puede decir cómo ni cuándo usar su poder”.
Pero una de las características de un verdadero guerrero es que nunca se da por vencido, así que sigue luchando para volverse una persona de conocimiento y mientras lucha sigue en el camino, tan sólo está vencido cuando ya no hace la lucha y se abandona. Si se rinde a alguno de sus enemigos nunca los conquistará, porque se asustará de aprender y no volverá a hacer la prueba. Pero si trata de aprender durante años, en medio de sus enemigos, terminará conquistándolos porque nunca se habrá abandonado a ellos en realidad.
Afirma don Juan que para vencer al poder “tiene que desafiarlo, con toda intención. Tiene que llegar a darse cuenta de que el poder que aparentemente ha conquistado no es nunca suyo en verdad. Debe tenerse a raya a todas horas, manejando con tiento, y con fe todo lo que ha aprendido. Si puede ver que, sin control sobre sí mismo, la claridad y el poder son peores que los errores, llegará a un punto en el que todo se domina. Entonces sabrá cómo y cuándo usar su poder. Y así habrá vencido a su tercer enemigo”.
Conquista a los demás y tendrás poder, conquístate a ti mismo y estarás en el camino.