Estoy observando una sociedad enferma y con pocas ganas de curarse. La utopía desentona ante la inercia galopante que nos corroe. Estamos quejosos... total, qué importa... la cuestión es manifestarse y ser un eslabón más en la cadena de sufridos habitantes de este naufragio llamado SOCIEDAD. Desde el preciso instante en que asomamos a este mundo comenzamos una larga carrera hacia el posicionamiento más favorable. Siendo bebés, ya logramos dominar a mamá y a papá con llantos y berrinches, a sabiendas que obtendremos el objetivo deseado: una teta, upa, el chiche que se nos cayó y un interminable etcétera. Sin pretender hilar muy fino, podríamos decir que la naturaleza humana nos provee de estas virtudes y nosotros, ni lerdos y perezosos, hacemos uso de ellas con placer y, en muchos casos, abusivamente. Nuestro crecimiento va engrosando la lista de actitudes propias del “esto es mío”, “yo llegué primero”, “no te metas conmigo”, “soy mejor que vos” y un rosario de ejemplos que puede seguir prolongándose hasta el hartazgo. El competir antes que el compartir es un lema ya impuesto y aceptado con absoluta naturalidad.
Judas traicionó a Jesucristo por 30 monedas de plata. 2000 años más tarde, una de ellas aparece en un pueblo remoto de España, desencadenando una serie de fuerzas sobrenaturales que amenazan con destapar secretos del Vaticano y aniquilar a la raza humana. En medio de todo estará el padre Vergara, un exorcista, boxeador y ex convicto exiliado en una parroquia del pequeño pueblo donde aparece la moneda. Vergara quiere olvidar y ser olvidado, pero sus enemigos lo encontrarán muy pronto... Cuando Vergara es relacionado con una serie de fenómenos paranormales ocurridos en el pueblo, Paco, el ingenuo alcalde, y Elena, una inquieta veterinaria, tratarán de desvelar los secretos de su pasado y el significado de la antigua moneda que Vergara mantiene oculta.
Hugo Eugenio Pratt (1927–1995) Corto Maltese ¨Leopardos¨ Le etiopiche (1972–1973) el cómic auténtica.
🇳🇦Adolf Hitler Uunona, político namibio del partido izquierdista SWAPO, busca renovar su cargo como alcalde local con amplio respaldo popular, pese a la controversia internacional por su nombre, que heredó de su padre sin conocer la carga histórica.